Translate

viernes, 31 de agosto de 2012

Capítulo 5.- "Venecia"


Estamos Josh y yo en su casa, en el sillón viendo la película "The tourist", nos encanta esa película porque fue la primera que vimos en el cine estando juntos. Vemos la escena en Venecia y digo:


-Me encantaría un viaje a Venecia contigo.
-¿Qué te parece si vamos ahí para la luna de miel?-te mira y sonríe.
Él ya me había dicho que quería casarse conmigo, yo también quiero pero llevamos dos años y soy muy joven aún para casarme.
-Me parece estupendo-digo mientras cojo palomitas del cuenco que tiene él sobre sus piernas.
Está en pijama, me encanta cuando está así, le veo muy sexy.
Ya se ha acabado la película y se me ha hecho tarde.
-Me tengo que ir-le digo triste y estirándome-se pasa muy rápido el tiempo cuando estoy contigo.
-No te vayas-dice poniendo una vocecita que me recuerda a un niño pequeño-quédate a dormir conmigo.
-Tengo que llamar a mi madre, ojalá me deje.
-¿Quieres quedarte aquí?
-Claro que quiero, me quedaría en cualquier sitio si fuera contigo, ya lo sabes.
-Pues entonces no hace falta que llames a tu madre.
-¿Por qué? ¿Qué has hecho?
-La he llamado yo antes de que llegaras, quería que este día no se acabara hasta que no te viera dormir-dice sonrojándose.
Le beso.
-¿Y eso? ¿Por qué motivo me obsequias con ese magnífico regalo?
-¿Qué pasa, no puedo besar a mi chico?
En ese momento él me acaricia la cara, yo pongo mi mano sobre la suya, entrelazamos los dedos. Es un momento muy romántico, solo alumbra la habitación una suave luz en una mesita de la esquina. Nadie habla, solo nos miramos, nos lo estamos diciendo todo sin una palabra.
Siento su otra mano en mi cuello, pongo mi otra mano en su espalda y cierro los ojos.
Me dejo llevar hacia él, me atrae hacia su cuerpo. Es entonces cuando con un dulce beso siento que me hace suya, solo él ha conseguido eso, que deje de pensar en qué pasará mañana y me centre en lo que pasa ahora.
El beso sigue, mientras, él ha bajado sus manos a mi cadera y yo rodeo su cuello con las mías.
Estamos así un buen rato, juntos, sin decir nada, simplemente estamos juntos, besándonos.
Se me acaba el aire, nunca me había pasado, es tanto lo que siento cuando estamos cerca que se me olvida respirar. Tengo que parar para coger aire.
-¿Qué te pasa, estás mal?
-No, no, Josh, es al revés, me dejas sin respiración.
Él me da otro beso.
-Pues entonces perdóname por lo que viene ahora.
Nada más terminar la frase un Josh apasionado me besa, me toca, me acaricia.
No se cómo hemos llegado a su habitación, no puedo contenerme.
Me tumba suavemente en su cama y se pone encima, nos besamos como nunca.
Le quito la camiseta. Él también a mi.
Nos besamos, poco a poco le desabrocho el pantalón, él me ayuda, se lo quita.
Noto su mano caliente por dentro de mi pantalón, seguimos besándonos.
Cuando vuelvo a ser consciente de lo que pasa ya estamos en ropa interior. Él me hace perder la cabeza.
-Eres increíble-susurra.
No puedo contestarle, me limito a seguir jugando.
Mis manos recorren su cuerpo.
"Clic", el sonido del sujetador. Ahí es cuando pierdo totalmente el sentido.
Escucho su respiración acelerada, noto los pálpitos rítmicos de su corazón.
"Bum bum" "Bum bum bum" "Bum bum".
Ya está, estoy sintiéndolo por todas partes, por todas. Me encanta.
Escucho un rugido ahogado viniendo de él, eso es bueno.
No para, estamos perfectamente compenetrados. Somos perfectos el uno para el otro. Cada parte de su cuerpo se adhiere perfectamente al mío.
Ya, se acabó, se ha tumbado a mi lado, los dos desnudos, él me acurruca en su pecho.
-¿Cómo estás?-pregunto sin aliento.
No dice nada, solo me pone su mano derecha en la cara, tiene los dedos muy fríos. Esa reacción la tiene cuando está acelerado por algo bueno.
Me besa, me abraza.
-Voy a ducharme, tengo que estar perfecto para ti-dice sonrojado-¿quieres acompañarme?
Sobran las palabras. Ya estaba de pie prácticamente cuando me lo ha preguntado.
Veo la luz de la luna a través de la pequeña ventana abierta del baño.
Nos metemos a la ducha, quiero sentirlo todo.
Noto el agua caliente posándose en mi piel, le veo a él completamente mojado. Me encanta.
Me besa.
-Se parece a un beso bajo la lluvia, ¿no?-sonríe.
Le beso.
-No, es mucho mejor.
Mientras sigue cayendo el agua, él pone su brazo contra la pared, dejando un pequeño rincón para mi.
Me besa.
Acaba la ducha, él me da la única toalla que hay en el baño.
-Un momento, ahora te traigo algo de ropa, no quiero que te constipes.
Me besa y se va.
No tarda nada en llegar, trae una camiseta suya y unas braguitas rosas que me dejé en su casa el otro día.
-Me encantan-dice mirándolas.
Sonrío avergonzada, le miro, tiene la toalla enrollada sobre la parte inferior de su cuerpo, se le está cayendo, así que meto las manos y se la aprieto mejor.
-Si quieres me la quito-dice sonriendo.
Le beso y me sonrojo otra vez, me da mucha vergüenza hablar en este momento.
-Voy a ir metiéndome en la cama, ¿vale?- estoy muerta.
-Vale mi amor, no tardo.
A los dos minutos aparece con un pijama que le regalé yo, es rojo y pone J en un hombro y H en otro en negro, solo que ahora la parte de arriba no la tiene puesta.
-Me encanta-digo mirándole.
-A mi me encantas tú.
Se tumba, le doy un besito en la mejilla digo:
-Te quiero, eres perfecto.
-No, lo realmente perfecto es que estés aquí conmigo-dice.
Me besa y se me queda mirando.
Bostezo, estoy realmente cansada, "normal" pienso.
-Duérmete pequeña-dice y acto seguido me da un besito de buenas noches.
-Te quiero-contesto.
-Yo te quiero más-replica abrazándome fuerte.
Despierto a la mañana siguiente, él está dormido todavía, y me quedo mirándole mientras duerme, solo con eso eres feliz.
Al rato se despierta, al ver que le estoy mirando sonríe.
-Buenos días-dice estirándose.
Me da un beso.
-Buenos días cariño-contesto.
Llama mi madre al móvil. Hablamos poco tiempo.
-¿Qué hora es?-la pregunto.
-La una y media-contesta ella.
-Vale, voy, un beso te quiero.
Cuelgo.
-Tengo que ir a comer-digo poniendo morritos-nos hemos quedado dormidos.
Me da un beso y me visto.
-¿Te recojo esta tarde?-pregunta.
-Claro que si-contesto riéndome-A las seis te espero, no te retrases, ¿eh?
-Si ya te he hecho de menos, ¿como me iba a retrasar un solo minuto?
Le beso.
-Espera, te llevo-dice levantándose.
-No hace falta, Josh, así me da el aire un rato, no está tan lejos mi casa.
-Pero déjame...
-No y punto, come mucho y ven a las seis, ¿entendido?
-Entendido.
Me abre la puerta y me despide con un beso.
-Cuidado, llámame cuando llegues porfi.
-Claro-le digo.
Llego a mi casa a los 20 minutos, durante ese trayecto he estado hablando con Josh, me ha llamado, según él, si hablaba durante el camino conmigo no se preocupaba.
-Ya estoy aquí-digo en alto.
Comemos mi madre y yo, hoy mi padre trabaja.
Hablamos durante la comida, pregunto qué hizo ayer, qué hará hoy, esas cosas. Pero pienso todo el rato en que todavía son las 15:10h y quedan casi tres horas para volver a ver a Josh.
Después de comer recojo la cocina y me siento en el salón a ver la tele con mi madre.
A las 17:00h empiezo a prepararme para estar lista a la hora. Suena el teléfono.
-Cógelo mamá, por favor, me estoy vistiendo-digo desde mi habitación.
Escucho poco: "Si, si claro, la va a encantar", "te quiere mucho, ¿sabes?". Sin duda está hablando con Josh.
17:55h "Din don".
-Ya voy yo mamá.
Abro la puerta y ahí está. Le abrazo y me le como a besos.
-Tengo una cosa para ti-dice riéndose.
Me da un sobre, no tiene nada escrito.
Lo abro y veo dos billetes de avión a... VENECIA.
Me echo encima suyo, le beso por todas partes, le abrazo.
-Muchas gracias, Josh-le digo, otro beso.
-Bueno ahora... ¿Puedo acompañarte al viaje?
Le miro seria.
-No-se ha quedado pálido-no preguntes, estás obligado a venir conmigo.
Me coge y damos vueltas.
-Entonces prepara las maletas, el avión sale en tres horas.
Le beso y voy corriendo a la habitación, como no se cuantos días estaremos meto todo lo que tengo en el armario en dos maletas. Eso me lleva una hora. Llevo plancha del pelo, maquillaje. No falta nada.
Voy con las dos maletas, pesan mucho, pero no lo noto porque ahora mismo estoy muy ilusionada.
-Vamos-le digo riéndome.
Esas maletas abultan más que yo y Josh se ríe al ver esa imagen.
-Déjame que te ayude pequeña-coge las maletas y sin esfuerzo las pone en el coche.
Le beso.
Voy a ver a mi madre y la doy las gracias.
-Te quiero-dice.
-Te adoro-contesto.
Ya hemos llegado al aeropuerto.
Dejo las maletas donde me indican y subimos al avión.
Sentados cojo su mano.
-Sabes que te quiero-digo-no por el viaje, tampoco por tus regalos, sino por ti. Eres perfecto y el primer día que te vi lo supe, dije este chico tiene que ser para mi, yo tengo que ser suya.
-Soy tuyo-responde-yo el primer día que te vi no pensé eso.
-¿No?-pregunto-¿qué pensaste?
-Pensé en el que yo creía que tendría la suerte de estar contigo y me puse celoso, no quería pensar que tuvieras novio.
-No lo tenía, tonto.
-Esa fue mi suerte-dice sonriendo.
Le doy otro beso, se los gana a pulso.
No decimos nada más durante el trayecto, solo nos miramos y sonreímos.
Ya hemos llegado a la habitación del hotel, es de noche y estamos algo cansados.
Todo es muy lujoso: lámparas de araña, cortinas a juego con la colcha de cuero, televisión de pantalla plana, minibar. Eso es lo que me da tiempo a mirar. Después de eso Josh atrae mi mirada, está tumbado boca arriba en la cama, voy hacia él, por supuesto que voy. Mientras me acerco él me mira y sonríe, coge la camiseta y hace un gesto, ese gesto lleva inscrito "¿Me la quito?"
-Por supuesto-digo riéndome.
"Otra noche así y moriré", me digo.
A la mañana siguiente me encuentro una bandeja con fresas con chocolate, un zumo de naranja y una foto en la que salimos Josh y yo besándonos.
-Josh, ¿donde estás?
-En el baño, un momento.
Sale, no ha tardado ni un minuto, se estaba duchando porque, aunque estaba vestido, su pelo chorreaba. Se tumba a mi lado, coge una fresa y me la acerca a la boca, la muerdo y noto que me ha manchado de chocolate, antes de poder coger una servilleta, Josh se acerca y con un largo beso me quita la mancha.
-Te quiero-dice.
-Yo te quiero más.
-Eso se puede discutir-replica-cariño, no quiero meterte prisa pero el coche va a llegar en una hora-.
Me besa.
-No me da tiempo, no me da tiempo.
Me levantas corriendo a prepararme.
-¿Qué me pongo?-le pregunto, histérica.
-Si me dejas elegir... El vestido rojo, el que me vuelve loco, ¿sabes cual digo?-dice riéndose.
-Vale, vale, perfecto. No tardo.
Voy a ducharme, no tardo ni quince minutos, salgo del baño sin toalla. Con las prisas se me ha olvidado.
-Madre mía,Anouk, ¿es una indirecta?-dice sonrojado.
-Perdón, perdón, perdón-vuelvo al baño, cogiendo el vestido y la ropa interior.
Salgo.
Josh se me queda mirando alucinado, llevo el pelo rizado suelto, el vestido, quedan los zapatos. Me pongo unas sandalias blancas.
-Estás preciosa-dice.
-Tú tampoco estás mal-bromeo.
Me besa, quedan diez minutos para que venga el coche. Es el tiempo que pasamos besándonos.
El coche nos lleva a la plaza de San Marcos, por la que paseamos, nos hacéis fotos.
Soy feliz.
-¿Te gusta?-pregunta.
-Sí, es precioso, pero...
-¿Qué pasa? Si quieres vamos a otro sitio.
-Calla y bésame.
Obedece, en mitad de la plaza nos damos un larguísimo beso, suave y despacio, para disfrutarlo.
El tiempo se para, solo importamos nosotros.
Solo me importa él.
Se separa y grita:
-¡Ti amo!.
En ese momento me quedo mirándole, sonrío y suspiro con una palabra entre medias.
-Ídem-digo bajito.
Se ha pasado el día, ha pasado volando, ya es de noche.
-Vístete, cariño-dice Josh.
-¿Dónde vamos?
-Es una sorpresa.
Me preparo, esta vez más tranquila ya que no hay límite de hora.
Me pones un vestido azul que me queda genial, con unos zapatos negros.
-Impresionante.
-Tonto-digo sonrojándome.
Me coge la mano, me da un beso, me abre la puerta y hace una reverencia. Es todo un caballero.

Vamos por la calle y veo una góndola iluminada con velas, hay pétalos rojos de rosa.
-Sube mi niña-dice ayudándome a entrar.
-Pero... si no hay nadie más.
-Quería que estuviéramos solos-dice.
Miro atrás y veo un hombre guardándose dinero en el bolsillo, "seguro que era el dueño", pienso.
Sube, rema un poco y para en medio del agua, se tarda mucho en llegar a la orilla desde donde estamos.
Se sienta a mi lado, te besa.
-Que luna tan bonita-digo.
Le beso.
-Si.
Me besa.
-Me encanta.
Le beso.
-Y a mi.
Me besa.
-Te quiero.
Le beso.
-Y yo-me besa-quiero que me quieras siempre.
-Siempre.
Le beso.
-Siempre-dice.
Nos fundimos en un beso, el mejor beso del mundo.
Para un momento y dice.
-Quiero que este beso sea eterno, te quiero.
Me vuelve a besar.

sábado, 25 de agosto de 2012

Capítulo 4.- "La pelea"


Voy paseando por el parque con Josh, todos se giran para mirarnos, hacemos muy buena pareja y él, bueno es famoso, eso también influye.
Josh me sonríe y me coge la mano. Pasemos por el parque, él pone su brazo sobre mis hombros y yo cojo su otra mano.
Nos sentamos en el césped, él pone su mano en mi muslo. Me mira y sonríe, entonces veo que coge una florecita morada y me la pone en el pelo.
-¿Me queda bien?-le pregunto.
-Claro que sí, mi niña-me acaricia la cara-te pongas lo que te pongas estarás preciosa.
-No... Tú que me miras con buenos ojos-digo sonrojándome.
-Sabes que eres perfecta-se ríe.
Estamos genial, los dos solos, sin nadie que nos
-Anouk, mañana no voy a poder quedar contigo-dice triste-tengo que preparar la fiesta de cumpleaños de Liam.
-Bueno, no pasa nada, si quieres yo te ayudo con eso-contesto sonriendo.
Él vuelve a besarme, me sonríe. Por como me mira se que soy suya, soy especial.
-Nunca he conocido nadie como tu, guapa, lista, me quiere...-se detiene pensativo-Me quieres, ¿no?
-Vamos a verlo-respondo con una risita.
Cojo una margarita y se la doy. Él se ríe fuerte.
-Pues si yo te digo que te quiero, dímelo tú-dice.
-No, no, no, a ver que pasa con la margarita.
Él mira la margarita y me mira a mi, se que le da vergüenza hacer eso pero me parece adorable.
Él quita el primer pétalo.
-Me quiere-me da un beso-No me quiere, me quiere-me da otro beso, esté un poco más largo-No me quiere-pone una carita triste, me encanta.
Me río y me mira con ilusión.
-Me quiere-sigue, me da un beso-No me quiere. Me quiere-parece que me gané otro besito.
-Uff Josh quedan dos pétalos-digo burlona.
-No me quiere-dice concentrado ahora en el último pétalo-Me quiere.
Levanta la vista y tira lo que queda de flor, al segundo noto el contacto de sus labios con los míos, está prácticamente tumbado encima mío. Levanta la cabeza mirándome a los ojos, me da un besito en la punta de la nariz y yo la arrugo, luego en la frente y después miles de besos caen sobre mi rostro. Él mete la mano por debajo de mi camiseta. Me hace cosquillas pero me aguanto, no puedo pensar en otra cosa que no sea él, su mano, sus labios.
Al cabo de unos minutos caigo en la cuenta de que es un parque, seguro que nos están mirando.
-Para, para, para-le susurro-la gente nos estará mirando.
-Anouk, mira a tu alrededor, cada uno va a lo suyo.
Era cierto, pero no podría soportar la idea de que nos vieran así, ese sentimiento es mío, suyo y de nadie más.
-Me da igual... Ya sabes que no me gusta.
-Vale, perdóname...-dice poniendo morritos, sabe que eso me mata.
-Eres malo...-le digo subiendo su mano, que estaba posada suavemente en mi ombligo.
Se que él se moriría por estar en un lugar sin gente.
-Tú si que eres mala, mírate.
Me río, me incorporo me siento y me arreglo un poco el pelo, entonces oigo una voz que me llama.
-¡Anouk!, hola Anouk.
Me giro para ver quién es. No puede ser, es mi ex novio Enoc,  va con un amigo. Hace tiempo que no nos hablamos y mucho más que no nos vemos. "¿Qué querrá ahora?" me pregunto. Para que Josh no se sienta mal, me levanto a saludar lo más natural que puedo.
-Hey, ¿que pasa?-le digo, nunca he saludado así a nadie, a ver si se da cuenta de que sobra.
Veo a Josh mirando, sigue sentado.
-Nada, solo te he visto y he saludado, quería saber como estabas.
-Bien ¿y tú, qué tal?
-Podría irme mejor.
No me da tiempo a contestar cuando noto sus labios fuertemente pegados a los míos. Le doy un empujón.
-¿Qué haces? ¿Estás mal de la cabeza?
-Sin duda así me va mejor-mira a su amigo y se ríe.
En ese mismo instante veo a Josh a mi lado.
-Voy a ser claro-dice-si os vais ahora mismo, yo me aguantaré las ganas de partirte la cara.
-Uh que miedo me das, dame, a ver si le gusta a esa-contesta Enoc.
"Ha dicho esa", pienso, de aquí no va a salir nada bueno.
-Vayámonos de aquí Josh, hay demasiada gente.
Josh me mira y baja la cabeza, se lo que quiere, pero no soporto la idea de que le hagan daño.
-No, no os vais a ninguna parte-dice Enoc agarrándome del brazo.
-Suéltala capullo.
Nunca había visto a Josh tan enfadado, no me gusta nada verle así.
-Déjalo Josh, por favor.
Me aparta y veo como su puño golpea la cara de Enoc, no le hace falta más, se ha caído al suelo.
-Ya está, vámonos-digo abrazándole, intentando que se calme un poco.
El otro, tirado todavía en el suelo, me coge la pierna.
-No te vayas Anouk, te quiero-dice-¡mírame!
Josh empieza a pegarle patadas, se pone muy nervioso, está muy agresivo, nunca le había visto así.
-¡Para!, ¡para!-grito.
Él no me hace caso, sigue a patadas, puñetazos. El amigo de Enoc ha ido a avisar a la policía, tenemos que irnos de allí, ya.
Me abalanzo sobre su espalda, le cojo los brazos y consigo que pare. Él mira al pobre chico, debe dolerle todo el cuerpo pero no dice nada, Enoc simplemente se ríe.
-¿Ves cómo es tu nuevo novio?
-¿Qué has hecho Josh?-le digo llorando-nunca te habría imaginado así.
Voy donde estábamos sentados a recoger mis cosas. Josh va corriendo hacia ti.
-¡Anouk, perdóname! No se lo que me ha pasado-dice con tono casi de súplica.
-No me valen los perdona, ¿no has visto lo que le has hecho?
-Pero él...
-No me importa, nada es excusa, yo... He visto tus ojos...
-Lo siento-dice, se está aguantando las lágrimas.
Le miro con decepción.
-Lo siento-repite.
Veo como llega el amigo solo, al lado de Enoc.
-¿Y si la próxima vez no tienes tanta suerte?-digo mirando hacia los otros dos, dándole a entender que la próxima vez habría policía.
-No va a haber próxima vez-dice.
-Ya hablamos mañana-digo.
Me voy sin decir nada más.
He llegado a mi casa, veo un nuevo sms <<¿Has llegado bien? Te quiero>>. Josh. Le amo, pero no puedo permitirme volver a verle así, tengo que ser dura, o no... No se que hacer. ¿Me habré pasado? Enoc me había besado, le ha provocado. No es excusa, pienso. Estoy hecha un verdadero lío. No ceno, directamente voy a la cama.
A la mañana siguiente veo tres sms:
<<Lo siento, te quiero>
<<Perdóname, soy imbécil>>
<<¿Puedo ir a verte?>>
Hoy tenía que organizar el cumpleaños de Liam, no puede venir a verme y aún así quiere... Definitivamente me he pasado, me afirmo a mi misma.
Le llamo pero no me lo coge. Se ha enfadado.
Bajo a desayunar y le vuelvo a llamar, se oye un móvil en casa, es su tono.
En ese momento veo a mi madre.
-No importa lo que haya hecho, te quiere, ha venido aquí, me ha pedido perdón a mi y por lo que se a ti también.
Tiene razón.
-Lo siento, te quiero-le digo.
-Lo siento yo, no me tenía que haber puesto así-dice mirando al suelo.
Le levanto la barbilla y le miro a los ojos, una lágrima está amenazando con caer por su mejilla. Le beso.
-Perdóname-digo-he sido muy dura contigo.
Me besa.
-No quiero que pienses que soy como me viste ayer.
-No lo pienso, te quiero y ya está. Venga, tenemos que organizar el cumpleaños de Liam, ¿no? Vamos.
Me sonríe.
-No te haces una idea de la falta que me haces, te quiero.

jueves, 23 de agosto de 2012

Capítulo 3.- "El cumpleaños"


He terminado de comer en casa, era una comida importante porque es mi cumpleaños, así que está todo el mundo ahí.
Estamos todos sentados en el salón y mis padres empiezan a contar anécdotas de mi niñez y son realmente avergonzantes pero no digo nada porque todos estamos felices, bailando, jugando...
-¿Y tu novio, no viene?-dice mi primo, es mayor que yo, más que un primo es un hermano.
-Si, ha dicho que vendría después, le da mucha vergüenza tener que veros-digo riéndome-más que vergüenza, yo creo que es miedo... Seguro que cree que le darás una paliza o algo así.
-Bueno, que no lo descarte, por si acaso-dice con una risa burlona.
Alguien me tapa los ojos, "que sea él", pienso. Toco las manos al desconocido, no son manos de chica, eso sin duda. Busco algún anillo, sin encontrarlo. Palpo sus muñecas buscando la pulsera de cuero que le regalé la semana pasada, pero no la siento, me pongo un poco triste, de verdad quería que fuera él, pero no pasa nada, luego irá. Subo las manos hacia la cabeza, la forma de alguien viene al instante a mi cabeza, pero es un juego serio, no quiero fallar. Entonces toco el pelo.
-Liam-digo riéndome-¿Pero qué haces aquí?
-¿Qué Liam?-responde burlón.
-Vamos, no seas tonto-contesto quitándome las manos del rostro-He ganado, lo he adivinado a la primera.
-Como no... Tú siempre ganas a esto-dice abrazándome-Felicidades cumpleañera-sigue-ya eres mayor de edad, no podrán acusar a Josh por estar con una menor-me susurra al oído.
-Já já já. Muchas gracias por venir- le doy un beso en la mejilla.
-¿No te preguntas dónde está?
-Te lo iba a decir, pero..., no quería ser mal educada.
-Le has enganchado pero bien. Bueno, ¿cuándo vas a poder estar para tus amigos?
-Ya mismo, dame cinco minutos para despedirme.
Me despido de todos, digo que voy con mis amigos y casi todos responden "y con Josh...", pues claro que quiero ir con él "¿estará?", pienso, "por favor que esté ahí, no quiero esperar más".
Me monto en su coche, por el camino no aguanto más y pregunto.
-¿Dónde vamos?.
-¿Dónde vamos, dónde vamos? No pienso contestarte a nada, es una sorpresa.
-Pe...
-Nada de peros. Si quieres hablamos del tiempo.
-Vale...-digo poniendo morritos.
-Parece que va a hacer buen tiempo-dice riéndose.
-Muy gracioso, Liam...
Veo como cambia el paisaje, antes estaba en medio de una ciudad y ahora, poco a poco se alejan los edificios y se acercan los árboles. Me encanta. Como es primavera, los prados estás verdes, huelo la hierba y mil sensaciones me inundan. Pienso en Josh, dónde estará, el porqué no me dice Liam dónde vamos de una vez. Bajo la ventanilla del coche y el viento acaricia mi cara. Está yendo todo tan... perfecto, bueno casi, debería estar Josh.
Se acerca el final del trayecto, lo se porque estamos entrando por un caminito de tierra, no puede estar lejos. Estoy nerviosa, solo quiero ver a Josh, es mi cumpleaños y lo quiero. Deberían dármelo.
-Bien, ahora te tengo que poner esto-dice, sacando un pañuelo negro-hay que andar un poquito, enana.
-¿Me vas hacer esperar mucho más?
-Tranquila... Tu príncipe azul no está lejos-se ríe a carcajadas.
Me pone el pañuelo en los ojos, todo está oscuro, tengo que mantener atentos los demás sentidos, sobretodo el oído a ver si escucho su voz.
-Ya queda poquito, ¿estás nerviosa? ¿lo estás verdad? ¿quién habrá venido?
-Hoy tú acabas mal-digo con una risita.
-A ¿si? Pues me voy.
Oigo como se aleja corriendo.
-¿Liam? ¿Liam? Me voy a quitar el pañuelo, no tiene gracia, ¿dónde estás?
Me pongo muy nerviosa, pero justo al levantar la mano noto otra, en esa mano está la pulsera de cuero.
-¿Josh?
-Felicidades princesa-me susurra despacito al oído.
-Te quiero.
-Yo no. Yo te amo.
-¿Me puedo quitar ya el pañuelo?
-No, aún no, quiero que sientas primero lo que después verás.
Un tremendo escalofrío recorre mi cuerpo.
-Eres increíble-susurro, tan para mis adentros que casi parece que he exhalado las dos palabras.
Él, al escucharlo, me gira y me da un largo beso. Me rodea con sus brazos, pasa sus manos por todo mi cuerpo, me levanta y sigue besándome. Labios, mejillas, cuello.
Me deja en el suelo con cuidado y me da otro beso.
-Bien Anouk, ahora quiero que te descalces.
Después de esos largos minutos de antes, ¿cómo iba a negarme? Dejo que él lo haga rápido y sin rechistar.
-Estás impaciente ¿eh?-dice riéndose.
-Un poco si.
-Te quiero.
Me va dando pequeños besitos en el cuello mientras andamos, él me tiene sujeta por la cintura muy fuerte. Noto la hierba húmeda, es una sensación maravillosa, a medida que vamos andando siento cada vez más húmedo el suelo.
-Ten cuidado-dice-no quiero que te hagas daño.
-¿Cómo podría sufrir algún daño contigo?
-¿Cómo puede ser que cada palabra que salga de ti me haga subir un peldaño más al cielo?
-No lo se... Es lo mismo que me pasa a mi, no entiendo cómo puedo hacerte yo eso.
-Porque eres perfecta.
-Tú...
-Ya hemos llegado-me corta.
Me hace andar unos pasitos más hasta que mis pies están totalmente sumergidos en agua, es un agua fría, agradable.
Me quita el pañuelo de los ojos y la luz me deslumbra, miro a mi alrededor, es todo precioso.
Me giro y le veo, va con una camiseta de tirantes y unos vaqueros que se le están mojando con el agua.
-Eres perfecto.
-No...
-¿Sabes una cosa?-le corto como él ha hecho antes-Esos pantalones se van a romper como sigan mojándose... O te los quitas o salimos del agua...
-A no, con lo a gusto que se está en el agua contigo-dice quitándose rápido los pantalones.
Veo que se agacha y coge agua con su mano. Me la tira y moja un poco la camiseta.
-Bueno... Perdóname cariño, lo siento de verdad. Déjame que lo arregle-dice.
Me quita la camiseta despacio, después pasa sus manos desde mi pelo a la cintura, pasando por cada sitio, cada parte de mi, por pequeña que sea es tocada por él.
Me besa, el mejor de todos, sin duda. Un beso largo y no solo es el beso, sino él. No para de recorrer mi torso. Le quito la camiseta y empiezo a besarle, es encantador. Me gusta su sonrisa, su cuerpo, me encanta como entrelaza sus dedos en tu pelo, me hace cosquillas y se me eriza la piel. Me quita los pantalones y los dos nos bañamos en el río, abrazados, besándonos.
-Es el mejor cumpleaños de mi vida. Te quiero.
No paramos de besarnos.
Mis labios se están poniendo morados porque está anocheciendo y hace frío.
-Vamos princesa, estás helada.
Me da un beso y me abraza. Luego saca unas toallas de la mochila.
-Lo tenías todo pensado ¿eh?.
-Algo si... pero tú lo has hecho mejor.
Nos ponemos la ropa y él me lleva a un claro en el bosque, extiende un mantel y mantas, me abraza y me sienta despacio sobre sus piernas.
Ha llevado una cesta de camping en la que está la cena. Hay de todo: sopa caliente en un termo, pollo, bombones...
-Todo esto...-se me encharcan los ojos-es...
-No es nada comparado con lo que eres tú para mi.
Me calla con un tierno beso.

Capítulo 2.- "La nieve"


-Uff que frío hace fuera princesa-dice Josh entrando con el pajarito a casa-menos mal que me has avisado, si no el pobre no sobreviviría a esta noche...
Le miro orgullosa, es perfecto, pienso, claro que lo es. Ha salido fuera de casa para coger un pajarito asustado. Que mono. Ahora está tiritando por eso y no puedes permitirlo.
-Ven aquí-le digo con una sonrisa.
Después de dejar el pajarito en una pequeña jaula con comida va hacia mi despacio y me abraza.
-Estás helado-digo.
-Bueno... ya no-afirma con una sonrisita.
Después de reiros, hablar y,por supuesto, besaros digo:
-No me puedo creer que me hayas regalado este magnífico fin de semana contigo aquí.
-No me puedo creer yo que esté aquí contigo-dice, después besa mi mano suavemente.
-¿Sabes que te quiero?
-Si. Pero tú no sabes una cosa que yo sí se y que va a pasar esta semana-dice riéndose.
-¿Qué va a pasar?-pregunto curiosa.
-Ya lo verás princesa.
Después de la cena, nos sentamos a ver una película.
-¿Cuál quieres ver, Anouk?-dice.
-Me da igual, solo quiero estar abrazada a ti, Josh, ¿no lo entiendes?-digo sonrojada.
Él va al dvd y pone una película, no consigo leer el título pero da igual, se sienta a tu lado y pone el brazo sobre mis hombros, atrayéndome hacia su pecho, le miro, me mira, no necesitamos nada más.
Empieza la película y al minuto reconozco cual es: mi película favorita, "El diario de Noah".
Le beso, ese beso dura 10 minutos.
-Yo también te quiero-dice-y me has dejado sin aire...
-Perdona-digo jugando con mi dedo en su pecho.
El me da otro beso.
-No pasa nada, si muero quiero que sea ahogado en tus labios.
No digo nada, pero por como le miro sabe perfectamente que congelaría ese momento, viviría en ese segundo siempre con él. Yo se que él lo haría.
A medida que pasa la película me voy quedando dormida, él se da cuenta y me besa suavemente.
-Vamos a la cama, Anouk, mañana te espera un gran día.
Me lleva en volandas a la cama, porque aunque no estoy dormida del todo, teme que me haga daño.
Ya en la cama me doy cuenta de lo que dijo antes.
-Espera, ¿por qué me espera un gran día, Josh?
Él no contesta y me enfado, me acerco a él y veo que se ha quedado dormido, le besuqueo toda la cara para despertarle pero debía tener mucho sueño porque solo oigo su respiración.
Al día siguiente me despierta con un profundo beso.
Josh me ha traído el desayuno a la cama, chocolate recién hecho y tostadas, también hay nubes y una preciosa rosa roja.
-Buenos días princesa.
-Buenos días caballero.
Se ríe.
-Tengo un regalo para ti-dice.
-Muchas gracias cariño, pero ¿por qué?
-No te puedo decir nada, lo único que tienes que hacer es abrir el armario. Ahora tengo que ir a por leña, ¿vale? Ten cuidado.
-No te vayas... Había mucha leña ayer, no la gastamos.
-Tengo que ir...-dice besándome.
No me puedo resistir y le dejo ir.
-No tardes, amor.
-Claro que no, te quiero-dice.
Termino el desayuno, estaba buenísimo. Voy al armario y veo una caja rosa en la que pone: "Ábreme princesa".
Lo hago y veo una nota: "No creerías que ibas a encontrar tan fácilmente el regalo, ¿no?". Sonrío y sigo leyendo. "Lo que tienes que buscar está en tu corazón".
-¿Mi corazón?...
No se qué quiere decir, hasta que caigo en la cajita de música que me regaló en nuestro aniversario, es una cajita pequeña con forma de corazón que llevo a todas partes. La cajita estaba en la cómoda, la abro y veo otra nota: "Baja pequeña", ponía.
Acepto la orden sin rechistar porque estoy muy impaciente.
Bajo las escaleras a saltitos esperando la próxima indicación, pero en lugar de otro papel, encuentro a Josh, esperándome.
-No pensarías que me iba a ir sin ti, ¿no?-dice.
-¿Que pasa Joshi?-digo riéndome.
-Ven aquí mi amor.
Me acerco esperando el mejor regalo de todos, no hace falta que sea material, puede ser un beso de los suyos o un abrazo.
Me da un beso suave, cogiéndome de la cintura, entonces me suelta y se arrodilla.
Dios mío, ¿qué está haciendo?
-Te amo-dice- e-eres mi su-sueño.
Pobrecito, está tartamudeando, está muy nervioso, aunque yo también, me tiemblan las piernas.
Él abre una caja de terciopelo azul.
-¿Qu-quieres...? Lo siento, puedo hacerlo mejor.
-¿Quieres casarte conmigo?-digo con un impulso que recorre todo mi cuerpo.
Él se sorprende, se levanta rápido y dice:
-Quiero estar contigo siempre, eres perfecta-me susurra al oído poniéndome el anillo.

Capítulo 1.- "La playa"


Estoy con Josh en una playa nos estamos mirando, él me mira.
Le pregunto si es feliz y él se enfada pero quiere darme la explicación:
-Soy feliz, estoy en mi lugar favorito, con mi persona favorita: TÚ.
Josh no se detiene, tiene mil cosas que decirme. Esto no acaba:
-Josh: te quiero más que a nada en el mundo... eso nunca va a cambiar.
Entonces Josh se levanta, coge mi mano suavemente y me levanta también, entonces me da un abrazo suave y fuerte a la vez, suave porque no quiere hacerme daño y fuerte porque no me quiere dejar escapar.
-Me has preguntado que si soy feliz y la repuesta está en ti, tú eres la dueña de mi felicidad, si tú estás triste, yo lo estaré, si tu ries yo quiero ser la causa de esa preciosa sonrisa tuya, espero haber contestado a tu pregunta-dice.
-Josh, yo... no me imaginaba esto... eres perfecto.
-No, Anouk, tú eres perfecta.
Entonces él se inclina, me mira a los ojos, luego baja la mirada a los labios y se que me quiere. Durante un segundo nos quedmos quietos, muy quietos, mirandonos el uno al otro, nuestros labios están a punto de juntarse.
-No quiero esperar... quiero besarte-dice.
Entonces ocurre: un beso tierno me encuentra. Pierdo la fuerza en las piernas, durante ese mágico beso pienso: "¿Cómo he tenido tanta suerte?". Él se aparta después de unos segundos y me dice al oido:
-Soy el hombre con más suerte del mundo. Entonces le miro y sonrío, "por supuesto se ha ganado otro beso", pienso.
-Eres perfecta-susurra casi para sus adentros-¡Dios eres perfecta!-grita-Escuchadme todos: ¡Esta chica es perfecta!
Me sonrojo y le sonrío. Él me mira, entonces, recordando su libro favorito, le digo:
-Me amas ¿Real o no?
Él sonríe y, después de otro beso, dice:
-¿Sabes una cosa?
Me asusto pero simplemente le miro.
-¿Que pasa?-digo.
-Ojalá me hubieran preguntado eso en los examenes, hubiera sacado matrícula-sonríe-REAL-dice abrazandome.