Josh:
...
-Mañana tengo una sorpresa para ti-digo entre caricias, sonrisas y miradas.
Ella no dice nada, me sonríe y eso me vuelve loco.
Subimos para ir a dormir. Veo como va cansada hacia la cama y la cojo, ella me abraza el cuello. La beso.
Llegamos a la cama y la coloco suavemente.
-¿No vas a parar nunca de sorprenderme?-dice.
-Anouk... Te amo.
-Lo se, yo también.
Me acerco para besarla, nunca me faltan las ganas.
Se duerme.
"¿Cómo puede ser que ella consiga que cambie", pienso. "Yo antes era duro, no creía que una chica pudiera hacerme esto... Soy un moñas" "no, no lo soy, ella me ha enamorado, es distinto".
Pienso en el plan para mañana, ella no puede sospechar lo que voy a hacer, tiene que ser una completa sorpresa.
A la mañana siguiente me despierto y la encuentro mirándome.
-Buenos días dormilón-dice.
-Buenos días princesa, ¿qué hora es?-pregunto estirándome.
-No lo se... No hay prisa.
-Anouk... La verdad es que tenemos un pelín de prisa-digo sonriendo.
-Vale, me ducho, me visto, me peino y estoy-dice-no tardaré nada.
Va a tardar... Tarda muchísimo en arreglarse.
Mientras ella hace todo eso a mi me da tiempo a ducharme, en el otro baño porque ella ha puesto el pestillo en este, vestirme, desayunar y preparar su maleta y la mía.
-¿Ya estás?-me pregunta.
-Desde hace un rato-contesto dándola un beso.
-¿Dónde vamos?
-Solo digo que vas a estar todo el fin de semana al lado de una chimenea.
-Y al tuyo-sigue.
-Por supuesto, no te vas a despegar ni un instante-digo con una voz sexy que se que la encanta.
Nos montamos en el coche y por el camino se duerme, hay dos horas de camino, vamos a unas montañas bastante apartadas de la ciudad.
Antes de despertarla saco todo del coche y lo coloco a la entrada de la casa.
-Anouk-digo suavemente-te has dormido, hay que entrar en casa.
-Vale-dice bostezando.
-Cuidado princesita, no quiero que te hagas daño.
Entramos y me pongo a preparar la comida: sopa de pollo y verduras a la plancha. Ella dice siempre que se va a hacer vegetariana pero se le olvida pronto.
Veo que Anouk llega y me abraza por detrás.
-Qué bien huele-dice.
Está tan cerca que me pone... Nervioso.
-Todavía me dan escalofríos cuando me abrazas Anouk, así que si no quieres que se queme la comida espera a que termine y yo seré el que te abrace y haga lo que quieras.
-¿Lo que quiera?
-Todo lo que quieras.
-Entonces esperaré-dice riéndose.
Ya está, ya me ha hecho perder la cabeza... "¿Cómo es posible que con dos frases lo haga? No lo entiendo", me digo.
Ya he terminado la comida. Nos ponemos a comer.
-Está muy bueno-dice.
-Como tú-contesto riéndome.
Veo como se sonroja, no la gusta que diga esas cosas, pero es la verdad y a mi me han enseñado a decir siempre la verdad.
Terminamos de comer y nos vamos a la cama a dormir la siesta.
Me despierto y veo que es de noche, también noto la ausencia de Anouk en la cama.
-Anouk-la llamo.
-Estoy abajo-contesta.
Bajo y la encuentro con la oreja pegada en la ventana.
-¿Qué pasa?-pregunto.
-Creo que hay un pajarito fuera y está nevando.
-No pasa nada, voy a por él.
Son estos momentos los que me hacen parecer un héroe y por ella salgo en pijama a la calle, hace muchísimo frío. Veo el pájaro a pocos metros de la puerta, lo cojo y lo llevo a casa.
-Uff que frío hace fuera princesa-digo entrando a casa-menos mal que me has avisado, si no el pobre no sobreviviría a esta noche...
Estoy tiritando pero intento hacerme el fuerte.
-Ven aquí-dice Anouk con los brazos estirados.
Dejo el pajarito en una jaula pequeña que hay de adorno en el salón y voy.
-Estás helado-dice abrazándome.
-Bueno..., ya no-contesto sonriendo.
Es cierto, con ella el frío se va, es culpa suya que siempre esté caliente.
Me besa y juega con el pantalón de mi pijama, es realmente mala, sabe que eso me pierde.
Se acerca al oído.
-No me puedo creer que me hayas regalado este magnífico fin de semana contigo aquí-me susurra.
-No me puedo creer yo que esté aquí contigo-digo besándola la mano suavemente.
-¿Sabes que te quiero?-contraataca.
Sabe perfectamente que cualquier palabra que salga de su boca es música para mis oídos.
-Sí-ahora me toca a mi llevar las riendas de la situación-pero tú no sabes una cosa que yo se que va a pasar este fin de semana.
Veo como le cambia la cara, me encanta cuando no se espera nada.
-¿Qué va a pasar?-pregunta.
-Ya lo verás princesa-sonrío-¿qué quieres cenar?-cambio de tema porque se me va a escapar la sorpresa.
-Emm... Hace mucho que no cenamos pizza.
-Pues pizza cenaremos.
Sonrío.
Meto dos en el horno.
Después de cenar nos sentamos a ver una película.
-¿Cuál quieres ver, Anouk?-digo.
-Me da igual, solo quiero estar abrazada a ti, Josh, ¿no lo entiendes?-dice sonrojándose.
Yo se perfectamente que quiere ver su película favorita y aunque yo la odio, la pongo: El diario de Noah.
Nos sentamos en el sofá y ella reconoce la película enseguida, lo se porque al minuto de empezar me he ganado un beso que me deja sin aliento.
-Yo también te quiero-digo-y me has dejado sin aire...
-Perdona-dice jugando con su dedo en mi pecho.
Hoy está juguetona, como de costumbre.
La doy otro beso.
-No pasa nada, si muero quiero que sea ahogado en tus labios-digo.
Eso me ha quedado un poco cursi pero se que a ella la encanta. Congelaría este instante, su mirada, su sonrisa, el olor de su pelo y viviría este mismo segundo el resto de mi vida.
A medida que se pasa la película veo que se queda dormida.
-Vamos a la cama, Anouk, mañana te espera un gran día-digo.
La llevo en brazos a la cama, no quiero que se caiga porque va medio dormida.
Estamos en la cama, ella tiene su cabeza en mi pecho.
No puedo dormir... Estoy nervioso por lo que pasará mañana.
Veo que levanta la cabeza y me hago el dormido.
-Espera, ¿por qué me espera un gran día, Josh?
Me encanta cuando dice mi nombre, no contesto, me hago el dormido, se que si ella quiere me lo va a sacar.
Noto como me da besos por todas partes esperando que me "despierte", pero soy fuerte e intento no devolverla ni uno.
Ya es de día y quiero que despierte, no puedo esperar más...
La doy un profundo beso con el que despierta lentamente.
La he preparado el desayuno y lo he dejado a su lado en la cama.
-Buenos días princesa-digo besándola.
-Buenos días caballero-dice besándome.
Me río, no tiene ni idea de lo que va a pasar.
-Tengo un regalo para ti-digo.
-Muchas gracias cariño, pero ¿por qué?
-No te puedo decir nada, lo único que tienes que hacer es abrir el armario. Ahora tengo que ir a por leña-mentira-¿vale? Ten cuidado.
-No te vayas... Había mucha leña ayer, no la gastamos.
Mierda... Es muy lista.
-Tengo que ir...-digo besándola, eso la desarma.
-No tardes amor-dice.
-Claro que no, te quiero-contesto.
Bajo al salón donde tengo un esmoquin negro, me lo pongo todo.
Casi me caigo porque me fallan las piernas, estoy más nervioso que nunca.
Busco la caja en mi bolsillo. Esa caja va a cambiar mi vida. Está en su sitio.
Doy vueltas por el salón, está tardando demasiado.
Me siento en el sillón, me levanto, ando por ahí sin hacer ruido, voy a ver al pájaro.
Por fin baja.
-No pensarías que me iba a ir sin ti, ¿no?-digo.
-¿Que pasa Joshi?-dice sonriendo.
No tiene ni idea.
-Ven aquí mi amor.
Se acerca, esos segundos se me hacen eternos.
La doy un beso suave, cogiéndola de la cintura, atrayéndola hacia mi. La suelto lentamente y me arrodillo.
Nervioso es poco.
-Te amo-digo-e-eres mi su-sueño.
"Joder Josh, no seas idiota, no tartamudees", me digo.
-¿Qu-quieres...? Lo siento, puedo hacerlo mejor-digo.
-¿Quieres casarte conmigo?-dice.
"Impresionante, ella es perfecta".
-Quiero estar contigo siempre, eres perfecta-la susurro al oído poniéndola el anillo.
Me levanto y ella me abraza, la cojo en brazos y damos vueltas en círculos.
-Te amo, futura señora Hutcherson-digo.
La beso.
-Te amo, futuro señor Orozco-dice.
La subo a la habitación, estoy eufórico.
Me quito el esmoquin mientras ella se quita el pijama, los dos queremos que pase.
Por la tarde tenemos que volver a casa. Cuando llegamos a la puerta una estampida de paparazzis nos apuntan con sus cámaras. No hago nada, simplemente cojo la mano de Anouk y enseño el anillo.
Ella me mira y me da un beso.
Entramos en casa.
-Ahora vamos a tener que explicar muchas cosas-dice.
-Anouk Orozco, eres mi prometida, no hay nada más que explicar.
-Sie.
La beso y suena el teléfono.
No hay comentarios:
Publicar un comentario